MINISTRO DE LA PRODUCCIÓN INCORPORA
LA PROPUESTA DE APELIMA La producción y la inclusión social Kurt Burneo Ministro de la producción Un interesante reto profesional es el que tengo al frente del Ministerio de la Producción: lograr que sin afectar adversamente la dinámica del crecimiento económico en los subsectores Pesquería y Manufactura, esta sea funcional hacia una mayor inclusión social,que se debe entender como aquella donde la prosperidad económica empieza a beneficiar a una mayor cantidad de conciudadanos. A continuación presentaré una mirada inicial sobre algunos aspectos implicados en este desafío sobre la base de cómo está estructurado este ente estatal. Cuando se alude a la pesquería en el Perú, muchas veces el imaginario está basado en la pesca industrial asociada, principalmente, a la producción de harina de pescado. Sin embargo, un asunto claramente implicado a la inclusión social es el de la seguridad alimentaria, en el sentido del cómo a través de una más dinámica ampliación de la oferta y variedades de productos hidrobiológicos junto con una mejor focalizada intervención estatal promotora de la demanda por proteínas obtenidas de productos marinos directos y/o procesados, permita lograr que a precios razonables se obtengan mejoras en los niveles de nutrición actuales, sobre todo de los pobres y pobres extremos, que implican el 31% y 10% de la población, respectivamente.
Incluso, lograr avances en un paulatino cambio de la estructura de nutrientes en la canasta alimentaria podría generar mejores condiciones de ventas e ingresos sobre todo para nuestros pescadores artesanales y con ello definir mejores condiciones en términos de calidad de empleo e ingresos para ellos. Ciertamente un tema asociado a esto último tiene que ver con intervenciones estatales eficientes y eficaces. Por ejemplo, logrando avances en una sustantiva modernización de la infraestructura pesquera artesanal, estos son los desembarcaderos artesanales que aún están bajo el ámbito del Ministerio de la Producción, puesto que ya se han transferido 17 de estos a los gobiernos regionales. La otra área es la que corresponde a mype e industria. Es más que evidente que cualquier estrategia de inclusión social debe incorporar políticas públicas promotoras de mejores condiciones para no solo que vendan estas unidades económicas más, sino para que crezcan y progresen en competitividad y eficiencia. Considérese que las micro y pequeñas empresas en conjunto representan el 98% de las empresas, el 45% del PBI y el 75% del empleo privado. No hay forma de que la demanda de empleo de las mypes mejore en calidad si no se dan las condiciones para que estas crezcan económica y sostenidamente en el tiempo, por supuesto que esto debe estar aparejado con un intensivo proceso de recalificación de la oferta laboral en función de los requerimientos de la demanda (para que aumente el empleo de calidad), siendo esto último una tarea donde claramente el Estado debe de llevar la iniciativa. De esta forma, sobre la base de los ejemplos de aspectos descritos líneas arriba se podría empezar a configurar un escenario donde continúa el crecimiento sectorial y económico, pero a la vez esto se asocia con una mejora en el nivel y calidad del empleo, siendo esto último lo que de acuerdo a la experiencia internacional ha permitido a la gente en distintos países salir sostenidamente de la pobreza. Al final, creo que la Providencia me ha dado la oportunidad, estando a cargo del sector producción, de poner un granito de arena en la tarea de avanzar hacia una mayor inclusión social |
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